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domingo, 22 de abril de 2012

Con tu nombre y apellido 3. Para ti









MI DOLOR

No me duele tu ausencia ni tu olvido,
Ni el brillo desdeñoso de tus ojos,
Ni la certeza de que te hayas ido
Apartando de mí, poquito a poco.

No me duele saber que te perdí
Y que todo lo nuestro es un pasado,
Ni comprender que para ti no fui
La mejor ilusión, el sueño dorado.

No me duelen las lágrimas lloradas
Ni caminar tan sola por la vida,
Ni saber que mantienes olvidada
La pasión que te di en nuestros días.

Hoy me duele el amor que hay en mi alma
Y no tener manera de entregarlo,
Sabiendo que la vida se me pasa
Sin podértelo dar, sin expresarlo.

Me duelen las caricias en mis manos,
Cada día es más difícil controlarlas,
Me duele no saber si por acaso
Podré algún día en tu piel dejarlas.

Y mis labios, ¿qué es lo que harán mis labios
Con todos esos besos añejados,
Besos de fuego que hace tiempo guardo
Esperando que tú quieras tomarlos?

¿Qué voy a hacer con todas las palabras
Que tengo para ti desde hace tiempo,
Que se han acumulado en mi garganta
Causándome el dolor que ahora siento?

Nada, nada hay de lo tuyo que me duela
Como me duele todo lo que guardo,
Esta pasión que me mantiene presa
Y todas las caricias de mis manos. 


ALGUNOS DÍAS

Hoy que no estás, tiendo a buscarte
Y más que nunca mi espíritu te añora
Oculto mi pesar, finjo coraje
Aunque en el fondo de mi alma, hay algo que llora.

111 días han transcurrido
Desde que contemplé candorosamente tu completa faz
111 noches de vivir com frío
Um frío que congela, que viene y no se va.

Dónde estás, a dónde te has ido
Llevándote mis ganas de vivir feliz
Dónde estás, cuál es tu camino
Necesito saberlo, necesito de ti.

… Desde que te fuiste
Se acabó el encanto
Se fue la dulzura
Me desvanecí.

Desde que te fuiste
Llegó la amargura
Y una pena honda
Solo habita en mí.



sábado, 3 de marzo de 2012

Para qué me engaño


Estando en la tranquilidad de un hogar que no era el mío, en la comodidad de un sillón que me resultaba ajeno, llegó a mi ser la necesidad de escribir...  Escribir para vaciar el corazón, porque éste ya no se sentía capaz de acumular más. Escribir porque es más fácil plasmarlo todo en una hoja que gritarlo a los cuatro vientos. Escribir porque el alma descansa, la presión baja y después del desahogo, uno es capaz de continuar el camino. He aquí el resultado, mi remanso, que lleva por nombre "Para qué me engaño". 



Que la vida entera podría perder tratando de fingir
Ocultando una verdad, el sentimiento…
Que tal vez a muchos logre seducir
Con la majestuosa idea de que vivir ya no es tormento…

Que sonrisas podría dibujar en mi rostro
Que lágrimas mis ojos jamás han de tocar
Que iré airosa ante la vida, avante, resiliente
Que piense y vea la gente lo que quiera, qué más da.

Pues en el fondo yo guardo mi tristeza
Y cada anochecer me viene a recordar
Que no eres para mí, alzaste el vuelo
Dejándome indefensa y no regresarás…

No sé dónde andarás, pero te siento
Mantengo muy fresca tu memoria
Me aferro con el alma toda
Y procuro no llorar, sigo fingiendo.

Mi corazón, hoy hice gran memoria
Refrendo que tú me enamoraste
Develaste tu alma, toda, toda
Y me hiciste de ti sutil amante.